La Soledad, el aislamiento y el riesgo de desnutrición.

Ahora más que nunca, durante estas semanas de aislamiento por el covid-19, el estado nutricional de las personas más vulnerables se ve y se verá afectado.


Se habla mucho sobre las soledad forzada, aquella que obliga al individuo a vivir solo, sin mucho contacto con otras personas, y limitando su participación en la sociedad.

La soledad forzada es una realidad que preocupa a los profesionales sanitarios, a los agentes sociales y a las administraciones. Aunque se puede dar a cualquier edad, es más común observar esta situación en los mayores.


ALGUNOS DATOS:


En la página del Instituto Nacional de Estadística, se observa como el % de personas mayores de 65 años avanza a un ritmo constante. Incluso algunos datos de la misma entidad, publicados en el 2006, nos daban a conocer que para el 2020 los ciudadanos mayores de 80 años ascendería en un 50 %, triplicándose para el 2050.



Cuando miramos estos datos de cerca, por ejemplo, en la Comunidad Autónoma de la Rioja, se observa que en el 2018, 17.300 personas mayores de 65 años viven en soledad, frente a los 14100 del año 2015.e


INICIATIVAS:


Ya se están llevando a cabo iniciativas que intentan sensibilizar a la población y dar apoyo, visibilidad y recursos a aquellos mayores que sufren la soledad de